Cuánto tiempo 1/2

Como ya sabréis, este blog ha estado inactivo más de un año y medio, aunque los que aún queríais saber algo de mí me vais siguiendo por el videoblog de Educa.

Quiere decir esto que, ahora que he vuelto a hacer una entrada, ¿dejaré el otro abandonado? Pues no. Mi idea es seguir haciendo videoentradas en el otro (tampoco es que lo actualice cada semana, ni mucho menos…) pero hacer algunas entradas aquí también. ¿Por qué? Bueno, creo que muchas veces cuando hago una videoentrada  no termino de explicar todo lo que quería y/o algunos temas se quedan a medias, aparte de que ahí acceden “solo” los alumnos mientras que por aquí doy cobertura a gente como mi familia/amigos offpoker que, cómo supondréis, no tienen la costumbre de entrar a los foros de Educa. Otro motivo es que, mi idea cuando lancé el blog hace años, era tener un cuaderno de bitácora de mis aventuras, y con el videoblog creo que se pierde un poco esa esencia al estar incrustado en la escuela dentro de un foro.

Dicho esto, intentaré resumir muy rápidamente lo que han sido estos… ¿18-20 meses? a continuación para los que no hayáis visto las entradas en video. Una de las primeras cosas que sucedieron justo después de la última entrada de este blog fue que el día 8 de febrero …¡nos prometimos con mi novia! Llevábamos mucho tiempo juntos y sabía que era algo que le hacía mucha ilusión por lo que coincidiendo con nuestro aniversario decidí prepararle una sorpresa y que fuera un día especial en nuestras vidas. Volviendo a temas más laborales y como comentaba en la última entrada de este mismo blog, Raúl me dio la oportunidad de unirme a la oficina que tenía junto a otros jugadores en Londres (en Wimbledon para ser concretos). Oficina que por otro lado me caía brutalmente lejos de donde vivía yo en ese momento (Kings Cross). Para los que no tengáis mucha idea de Londres y os dé pereza buscarlo en gmaps, hay como 1hora y media en tren o unos 50’ en coche desde un sitio a otro, por lo que ir a la office era ya una tarea que había que planificar, dado que los trenes en Londres dejan de circular sobre las 22.30-23h (el que yo pillaba). Eso hacía que muchos días tuviera que, o volver de madrugada con el primer tren o irme “muy temprano” cuando las mesas estaban bien, para no perder el último. Después de un par de meses haciendo eso y consensuando la situación con mi novia, a quién le había surgido la oportunidad de trabajar en el barrio de Chelsea (también en el sur de la ciudad, como Wimbledon),  decidimos que era buen momento para mudarnos y que tuviéramos que invertir menos tiempo en llegar a nuestras respectivas oficinas. Dicho y hecho. La aventura en Wimbledon la verdad es que estuvo muy bien, la casa era la típica victoriana, tenía sus cosas buenas y sus cosas malas, como suele suceder con este tipo de construcciones (como humedades, si no ventilas mucho) pero, por otro lado, la situación era muy buena y teníamos un espacio exterior como queríamos para poder comer al aire libre cuando hacía Sol, cosa que en Londres no tiene todo el mundo. Como decía, la localización era ideal para mí, dado que tenía apenas 10 minutos andando a la oficina y eso me permitía adaptar el horario a las horas de tráfico de mis stackes. La verdad es que, como cada año, 2015 no fue un año donde hiciera una cantidad de manos ni tan siquiera “aceptable” para una persona que se dedica a esto, aunque a pesar de que no llegué en el punto álgido de esa oficina (llegué en un momento donde la motivación general era relativamente baja) creo que, en términos generales, aprendí bastante de póker al compartir oficina con buenos jugadores y teniendo a Raúl jugando al lado.

Dejando la faceta online de lado, el hecho de formar parte del claustro de Educa me permitió vivir una de las experiencias que siempre había querido vivir des de que empecé a jugar de forma “seria” a las cartas: visitar Las Vegas, ver el ambiente de las WSOP y, lo que para mí era la guinda del pastel… jugar el Main Event. La experiencia fue brutal, porque edgard wsopencima tuve la suerte de que las cosas fueron lo suficientemente bien como para llegar al día 4 y poder pasar por caja, que siempre es reconfortante cuando juegas el evento con la entrada más alta que has jugado nunca. Pero, más que el dinero en si (no diré que no ayudó), lo mejor fue la experiencia de ir avanzando de día y el hecho de entrar en la sala y escuchar la música de Ennio Morricone, era como que te llenaba de felicidad. Además, tuve la suerte de que mi novia llegó justo para la burbuja de premios, y fue un momento muy especial que hubiera sido muy difícil de explicar y me alegró mucho de que ella pudiera vivirla aunque fuera desde “la barrera”, porque no sé si tendré la oportunidad de volver a disputar ese evento en alguna otra ocasión y, aún más improbable, volver a encontrarme en la misma situación de entrar en ITM. Una vez eliminado del evento, me quedaba por delante aún 1/3 de la aventura en suelo americano dado que mi novia venía para estar 2-3 días en Las Vegas y luego empezar el road trip por la Costa Oeste. Hicimos “la típica” ruta de Gran Canyon, Los Ángeles, San Francisco, volviendo por el Yosemite National Park, el Death Valley y hasta llegar de nuevo a Las Vegas desde donde teníamos nuestro vuelo de regreso. La experiencia del road trip fue mucho más cara de lo que inicialmente teníamos previsto, dado que el precio del alojamiento en ciudades como San los angelesFrancisco es absurdamente prohibitivo y, aunque íbamos con una furgoneta que tenía “penthouse”, decidimos hacer noche en Hostels porque acampar en la ciudad, a priori, está prohibido. Aun así, creo que overall fue una experiencia muy buena y nos ayudó  (a mi novia y a mí) a confirmar que realmente cuando viajamos, a pesar de que nos puede gustar también hacer un viaje “turístico”, lo que realmente nos gusta es “vivir” el sitio. Hemos tenido la suerte de vivir en Dublín, Barcelona, Chipre, Londres, Ouro Preto (Minas Gerais – Brasil) y Natal (Rio grande do Norte – Brasil) y los recuerdos de estos sitios son muy diferentes a los que tenemos de otros sitios donde hemos estado de turismo “puro y duro”, como Noruega, México o República Dominicana. Obviamente, no es que no nos guste ver un país como Noruega con sus impresionantes fiordos o visitar el complejo maya de Chichén Itzá, sino que hacer un poco más de inmersión en su cultura es lo que realmente nos llama más la atención, y eso solo lo puedes hacer si convives durante más tiempo con gente local e intentas impregnarte de la sinergia de la ciudad o del lugar donde estás. Hacer esto en 15 días es muy complicado, y más si quieres ver todas las atracciones turísticas de un país o de una zona “grande”.

pd: mañana pongo la 2a parte de la entrada que no quería que fuera una lectura interminable

saludos,

odineH

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4 pensamientos en “Cuánto tiempo 1/2

    • buenas donald! cuanto tiempo! nos cruzamos algún día por las mesas! me alegra saber que todo sigue bien y congratz por el peke! Si, la verdad que cada viaje como dije tiene su historia y al final las experiencias vitales son lo que nos vamos a llevar ^^

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